Cómo Comunicarse con su Médico

Ahora que está embarazada y hasta las telenovelas le hacen llorar, es posible que muchas relaciones en su vida se vean afectadas por el aumento de su sensibilidad. Una de ellas tal vez sea la relación con su médico. ¿Siente que le cuesta comunicarse con él? ¿Le gustaría que le dedicara más atención y tiempo? Estas quejas son comunes, sobre todo entre las mujeres latinas, quienes están acostumbradas a largas y afectuosas consultas.
Sin embargo, el establecer un buen vínculo con su doctor es muy importante, y le ayudará a recibir un buen cuidado prenatal y a sentirse preparada para darle la mejor bienvenida a su bebé. Por lo tanto, siga leyendo y entérese de cómo hacer de su doctor el mejor amigo de su embarazo.
Cuando Teresa se enteró que esperaba su primer bebé, lo primero que hizo fue darle gracias a Dios y después comunicarle la buena noticia a su esposo y a sus familiares cercanos. Ellos le aconsejaron que visitara al médico cuanto antes para asegurarse de que todo estuviera bien. Sin embargo, su primera visita al doctor no fue lo que ella esperaba.
"El día de la consulta, yo me sentía muy contenta, pero a la vez nerviosa y con un poco de miedo. No sabía exactamente qué preguntarle al doctor... creí que él me iba a explicar todo con calma y, más que nada, que me iba a tranquilizar, a dar ánimos", confiesa la joven futura madre.
Pero nada de esto ocurrió. Aunque Teresa señala que el médico se portó amablemente, ella sintió que el trato fue frío e impersonal. "Me atendió muy rápido y no me llamó ni siquiera por mi nombre. La verdad no me dieron ganas de volver".
El caso de Teresa no es único. Muchas mujeres latinas se sienten incómodas debido a las diferencias culturales y de idioma cuando acuden al médico, y optan por una salida equivocada: no recibir atención prenatal.
De acuerdo con el Centro Nacional de Información sobre la Salud de la Mujer (NWHIC, por sus siglas en inglés), una tercera parte de las latinas no inician el cuidado prenatal durante el primer trimestre del embarazo, como lo recomiendan los expertos.
El cuidado prenatal no solo es esencial para asegurar que un bebé nazca saludable, sino que es también el medio que permite a los médicos detectar a tiempo enfermedades que son tratables antes de que nazca el bebé. La solución, entonces, no es dejar de ir al médico sino tratar de aprender a comunicarse con él.
La doctora Elizabeth Morrison, quien atiende a inmigrantes latinas en una de las clínicas comunitarias que la Universidad de California en Irvine opera en el condado de Orange, asegura que el lazo de confianza que se debe establecer desde un principio entre la mujer embarazada y su doctor es tan importante como cualquier otro cuidado que se deba seguir durante los meses de gestación.
Para mejorar la comunicación con el médico y sacar el mejor provecho de la consulta, la doctora Jane L. Delgado, presidenta y directora ejecutiva de la Alianza Nacional para la Salud Hispana, cita en su libro ¡Salud! Guía integral para la mujer latina que, debido al poco tiempo que generalmente se tiene para hablar con el doctor, hay que ser muy claros y directos.
Antes de ir a consulta, según la doctora Delgado, conviene llevar anotaciones del estado general de salud. Por ejemplo, los síntomas que ha experimentado, de preferencia con el día y la hora. También es importante incluir los medicamentos, remedios caseros o tés que ha tomado en los últimos días. Y no olvide mencionar los cambios importantes que se han registrado en su trabajo o en el hogar.
Tanto la doctora Delgado como la doctora Morrison subrayan que es muy importante hacer preguntas. Esta es a veces la parte más díficil de la consulta, porque no se quiere incomodar o molestar al médico. Como refiere Teresa: "Yo me siento mal de preguntar, porque pienso que el doctor va a pensar que soy una ignorante, que no entiendo nada o que no tiene tiempo para contestarme todo".
Sin embargo, los expertos subrayan que toda futura madre tiene el derecho a preguntar, ya que está de por medio su salud y la de su bebé. "Ninguna pregunta está de más cuando se trata de un embarazo", asegura la doctora Morrison.
La experta aconseja incluso llevar una lista de preguntas cuando vaya a la consulta. En ella se pueden incluir cuestiones como qué tipo de anestesia se usará durante el alumbramiento, qué clase de nutrición y ejercicio debe seguir, cuáles son las señales de peligro en un embarazo, qué medicinas se pueden tomar sin riesgo, dónde recibir clases de preparación para el parto, etc.
En caso de que haya problemas con el idioma, la doctora Morrison señala que la embarazada debe preguntar si existe en el consultorio alguien que pueda ayudar a traducirle o si debe ir acompañada por alguien que sirva como intérprete.
Por otro lado, si usted no entiende claramente lo que el médico le dijo, no se sienta avergonzada de preguntar otra vez y pedir una explicación más sencilla.
Si a pesar de sus esfuerzos usted no logra sentir confianza con el médico que la atiende, es mejor buscar otro.
Tenga en mente que los médicos profesionales están para prestarle servicios a USTED y que, por lo tanto, usted tiene derecho a exigir una buena atención como paciente y como futura mamá. Usted y su bebé merecen lo mejor.
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