Análisis de la sangre materna

Quiénes: Se ofrece a todas las mujeres embarazadas.
Para qué: Para identificar embarazos que suponen para el bebé un riesgo superior al normal de tener ciertos defectos de nacimiento, incluidos defectos del tubo neural como la espina bífida, y anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down.
Cuándo: Aproximadamente entre las semanas número 15 y 18 del embarazo.
Cómo: Se extrae sangre del brazo de la mujer. El laboratorio mide los niveles de cuatro sustancias presentes en la sangre de la madre.
Riesgos: Ninguno, salvo un pequeño moratón o dolor en el lugar del pinchazo. La mayoría de los resultados anormales son falsas alarmas. Por lo general, a las mujeres que obtienen un resultado anormal en la prueba se les ofrecen otras pruebas con ultrasonido y/o una amniocentesis.
Durante el embarazo, las pruebas prenatales permiten diagnosticar o, con mayor probabilidad, descartar la existencia de síndrome de Down y otros errores cromosómicos, cientos de trastornos genéticos y otras condiciones que pueden no ser genéticas, como defectos cardíacos. Su médico puede aconsejarle que se realice una o más pruebas, como análisis de sangre, ultrasonido, amniocentesis y muestra del villus coriónico. Afortunadamente, cerca del 95 por ciento de las mujeres que se someten a estas pruebas recibe la buena noticia de que su bebé no está afectado.
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