El ultrasonido (también llamado sonograma o ecografía) es una prueba prenatal que se le ofrece a la mayoría de las embarazadas. Utiliza ondas sonoras para mostrar una imagen de su bebé en el útero (matriz). Quizás sea una prueba especial de su embarazo porque ¡es la primera vez que “verá” a su bebé!
A la mayoría de las mujeres se les hace un ultrasonido entre las 18 y 20 semanas de embarazo. Es posible que se le haga un ultrasonido en su primer trimestre (llamado ultrasonido temprano) para confirmar el embarazo (chequear que esté embarazada) y averiguar la fecha prevista de parto.
¿Cuáles son algunas de las razones para hacerse un ultrasonido?
Su profesional de la salud utiliza el ultrasonido para controlar la salud de su bebé. El ultrasonido comprueba varias cosas, por ejemplo:
- La edad y el crecimiento de su bebé. Esto ayuda a su profesional a calcular la fecha prevista de parto.
- La salud, como el ritmo cardíaco, el tono muscular y el movimiento de su bebé
- El crecimiento y desarrollo generales de su bebé
- Embarazo múltiple (gemelos, trillizos o más)
- Defectos de nacimiento, como espina bífida o síndrome de Down
- Complicaciones del embarazo, incluidos aborto espontáneo y embarazo ectópico
Los profesionales utilizan los ultrasonidos porque ayudan a calcular mejor la fecha prevista de parto y a evitar ciertos nacimientos prematuros.
¿Cómo se hace el ultrasonido?
El profesional usualmente le hace el ultrasonido a través del abdomen. A esta prueba se la llama ultrasonido transabdominal. También se le puede hacer un ultrasonido transvaginal, que significa que se hace por la vagina (canal de parto). Ambos tipos suelen tomar de 15 a 20 minutos.
En casos especiales, su profesional puede usar otros tipos de ultrasonido como Doppler o ultrasonido tridimensional (3-D).
¿Hay riesgos?
El ultrasonido es seguro para usted y su bebé cuando lo hace su profesional de la salud. Como el ultrasonido usa ondas sonoras en lugar de radiación, es más seguro que los rayos X. Los profesionales han utilizado el ultrasonido por más de 30 años, y no han encontrado riesgos peligrosos.
Si su embarazo es sano, el ultrasonido es útil para descartar problemas, pero no tan bueno para encontrarlos. Es posible que no detecte algunos defectos congénitos. A veces, el ultrasonido de rutina puede mostrar que hay un defecto congénito cuando en realidad no lo hay. Aunque las pruebas de seguimiento suelen confirmar que el bebé es sano, esas falsas alarmas son motivo de preocupación para los padres.
Quizás conozca algunos lugares, como tiendas en los centros comerciales, que no están dirigidas por médicos ni otros profesionales médicos, que ofrecen imágenes de ultrasonido “de recuerdo” para los padres. La Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos, la Administración de Drogas y Alimentos y el Instituto Americano de Ultrasonido en la Medicina no recomiendan esos ultrasonidos que no son médicos. Las personas que los hacen pueden no tener la capacitación médica y es posible que le den información errónea o incluso perjudicial.
¿Qué sucede después de un ultrasonido?
Para la mayoría de las mujeres, el ultrasonido muestra que el bebé es sano. Si su ultrasonido es normal, simplemente procure no faltar a sus visitas prenatales.
Algunas veces, el ultrasonido podrá mostrar que usted y su bebé necesitan atención especial. Por ejemplo, si el ultrasonido muestra que su bebé tiene un problema del corazón, quizás se lo pueda tratar en útero antes del nacimiento. Si el ultrasonido muestra ciertos defectos de nacimiento o que su bebé tiene presentación de nalgas (con los pies hacia abajo en lugar de tener la cabeza hacia abajo), quizás necesite una cesárea.
Sea lo que el ultrasonido muestre, hable con su profesional sobre la mejor atención para usted y su bebé.