Qué debe saber:
El citomegalovirus (CMV) es una infección viral común que suele observarse en los niños pequeños. Por lo general, no es peligrosa y no causa síntomas. Pero cuando una mujer embarazada la contrae puede transmitir el virus al bebé. Esto puede causar enfermedades serias, incapacidades permanentes e incluso a la muerte.
El CMV es la infección congénita (presente en el nacimiento) más común en los Estados Unidos. Cada año nacen cerca de 40,000 bebés con esta infección. Afortunadamente, la mayoría de estos bebés no se verá afectado por el virus. Pero cerca de 4,000 bebés desarrollan retraso mental, incapacidades del aprendizaje, pérdida de la audición, pérdida de la vista u otras incapacidades permanentes como resultado de la infección.
Qué puede hacer:
Puede ayudar a prevenir la infección por CMV haciendo lo siguiente:
- Lávese bien las manos con agua y jabón después de haber tenido contacto con la saliva y orina de niños pequeños. Por ejemplo, lávese las manos después de cambiar pañales o recoger juguetes.
- Deseche con cuidado los pañales, pañuelos de papel y otros elementos contaminados.
- Evite compartir los vasos y utensilios con los niños pequeños.
Los trabajadores de salud, los cuidadores de niños y otras personas que pasen tiempo con grupos de niños en forma regular deberían realizarse una prueba para determinar si tienen el CMV antes de quedar embarazadas.
Si una mujer ya ha tenido la infección antes del embarazo, no debe preocuparse demasiado durante el embarazo, porque las defensas creadas contra la infección pueden proveer protección si es expuesta de nuevo. Por lo general, no se recomienda realizarse un chequeo de rutina a las mujeres con bajo riesgo.