Qué debe saber:
El herpes genital es una infección de transmisión sexual causada por un virus. El herpes puede causar ampollas dolorosas en los genitales. Algunas personas con herpes genital no presentan síntomas. La mayoría no saben que están infectados. Para las mujeres que tienen brotes, el primer brote puede durar de dos a cuatro semanas. Los otros brotes pueden ocurrir en semanas o meses. Por lo general los siguientes brotes son menos severos y más cortos que el primero. Con el tiempo, el número de brotes disminuye.
El herpes genital es común en los Estados Unidos. Uno de cada cinco adultos tiene herpes genital. Es más común en las mujeres que en los hombres.
Los bebés pueden infectarse durante el nacimiento al pasar por la vagina. Si un bebé adquiere herpes genital, la enfermedad puede ser fatal. Afortunadamente, es raro que una mujer pase la infección a su bebé durante el nacimiento. Si una mujer tiene síntomas en el momento del parto, el bebé puede protegerse mediante un parto por cesárea.
Un médico puede diagnosticar el herpes genital al examinar los genitales. También puede tomar una muestra de las ampollas y analizarla en el laboratorio. También se puede usar un análisis de sangre.
No existe una cura para el herpes genital. Los medicamentos pueden ayudar.
Qué puede hacer:
Si tiene ampollas en sus genitales, hable con su profesional de la salud.
Durante el embarazo, usted puede reducir el riesgo de contraer herpes genital absteniéndose de las relaciones sexuales. Si tiene relaciones sexuales, hágalo con una pareja que solamente esté teniendo relaciones sexuales con usted, que se haya hecho la prueba para el herpes genital y que no esté infectada. Los condones o preservativos no protegen completamente contra la infección, porque no siempre cubren todas las áreas infectadas.