Qué debe saber:
La infección por el papilomavirus humano es la infección de transmisión sexual más común en los Estados Unidos. A veces la infección puede causar verrugas en los genitales.
La mayoría de las personas con esta infección no sabe que la tiene. Algunas mujeres tienen verrugas genitales o cambios en el cuello uterino (la abertura de la matriz), vulva (área externa de los genitales femeninos) o ano.
La verrugas genitales son crecimientos o ampollas. Pueden ser elevadas o planas. Se parecen a un coliflor. Pueden ser difíciles de ver, especialmente cuando se encuentran en el tracto genital interno.
Las hormonas relacionadas con el embarazo hacen que las verrugas genitales crezcan o se vuelvan más grande, o sangren.
Si las verrugas crecen o comienzan a molestarle durante el embarazo, pueden extirparse en forma segura por el profesional de la salud.
Las mujeres embarazadas con la infección usualmente no la transmiten a sus bebés.
La mayoría de las mujeres son diagnosticadas con el papilomavirus humano cuando los resultados del Papanicolau son anormales.
En ocasiones raras, la infección puede resultar en ciertos tipos de cáncer.
Qué debe hacer:
Llame a su médico de inmediato si cree tener verrugas genitales.
No use medicamentos de venta libre para tratar los genitales.
Durante el embarazo, usted puede reducir el riesgo de contraer el papilomavirus humano absteniéndose de las relaciones sexuales. Si tiene relaciones sexuales, hágalo con una pareja que solamente esté teniendo relaciones sexuales con usted, que se haya hecho la prueba para el papilomavirus humano y que no esté infectada. Los condones o preservativos no protegen completamente contra la infección, porque no siempre cubren todas las áreas infectadas.
Si usted o su pareja tienen verrugas genitales, no tengan relaciones sexuales hasta que hayan recibido tratamiento.
Para más información, póngase en contacto con CDC-INFO llamando gratis al 1-800-232-4636.