Las verrugas genitales son hinchazones de color rosa, blanco o gris en la zona genital causadas por un numeroso grupo de virus llamados papilomavirus humanos (HPV). Algunos de los virus también aumentan el riesgo de cáncer del cuello uterino. Más de seis millones de personas contraen esta infección cada año en los Estados Unidos.
Actualmente hay disponibles dos vacunas contra el HPV en los Estados Unidos. Cualquiera de las dos está indicada para las niñas de 11 y 12 años y para las mujeres de entre 13 y 26 años que no se han vacunado antes. Ambas vacunas protegen contra los dos tipos de HPV que causan la mayoría de los casos de cáncer del cuello uterino. Una de las vacunas también protege contra dos tipos adicionales de HPV que causan la mayoría de los casos de verrugas genitales. Las mujeres embarazadas no deben aplicarse ninguna de estas dos vacunas.
Las verrugas genitales suelen aparecer en racimos pequeños con forma de coliflor y pueden picar o arder. Cerca del uno por ciento de todos los adultos sexualmente activos tiene verrugas genitales.
Algunas veces, las hormonas relacionadas con el embarazo hacen que crezcan verrugas genitales en las mujeres embarazadas infectadas. Estas pueden crecer tanto que bloquean el conducto pélvico, lo cual hace que sea necesario realizar una cesárea. Si las verrugas crecen demasiado o molestan a la mujer, pueden extirparse de forma segura durante el embarazo con cirugía láser o crioterapia (congelación).
En casos aislados, una madre infectada puede transmitir el virus HPV al bebé, lo cual hará que le crezcan verrugas en las cuerdas vocales. En estos casos, no se recomienda una cesárea para proteger al bebé ya que esta complicación es poco común y no se sabe si una cesárea puede prevenir la infección.
¿Cómo puede protegerse y proteger a su bebé de las ITS?
Consulte a su profesional de la salud para determinar si debe realizarse pruebas y recibir un tratamiento para alguna ITS antes del embarazo. Esto puede ayudarle a proteger su salud y su fertilidad y la salud de su futuro bebé.
Durante el embarazo, no haga cosas que puedan exponerla a una ITS. Lo más aconsejable es tener relaciones sexuales seguras, es decir, con una sola persona que no tenga relaciones sexuales con otras personas. Utilice un preservativo si tiene relaciones sexuales con alguien que podría tener una ITS. Además, pida a su pareja que se realice pruebas para detectar si tiene una ITS y que se realice el tratamiento correspondiente.
Avise a su profesional de la salud inmediatamente si sospecha que tiene una ITS o si ha tenido una relación sexual con una persona que puede tener una ITS. Debe recibir tratamiento inmediato para proteger su salud y la de su bebé.