La placenta previa es una placenta que se desarrolla en la parte inferior del útero y cubre parte o la totalidad de la abertura del cuello uterino. Cuando la placenta se encuentra en esta posición puede bloquear la salida del bebé del útero. Además, cuando el cuello uterino comienza a contraerse y dilatarse antes del parto, los vasos sanguíneos que conectan la placenta en posición anormal con el útero pueden romperse y producir una hemorragia. Durante el parto en sí, la hemorragia puede ser severa y poner el peligro la vida de la madre y del bebé.
Al igual que con el desprendimiento de la placenta, la placenta previa puede provocar el parto prematuro.
¿Con qué frecuencia se produce la placenta previa?
Los casos de placenta previa se producen en aproximadamente uno de cada 200 embarazos.
¿Cuáles son los síntomas de la placenta previa?
El síntoma más común de la placenta previa es una hemorragia uterina indolora durante la segunda mitad del embarazo. Las mujeres que tienen hemorragias vaginales durante el embarazo deben consultar a su médico.
¿Cómo se diagnostica la placenta previa?
Mediante un examen por ultrasonidos es posible diagnosticar la placenta previa y determinar la ubicación de la placenta. Cuando el médico sospecha un caso de placenta previa, por lo general evita el examen vaginal ya que puede producirse una hemorragia fuerte.
Algunas mujeres embarazadas que no han experimentado hemorragia vaginal se enteran de que tienen una placenta en posición baja durante un examen por ultrasonidos de rutina. Sin embargo, esto no es motivo para preocuparse demasiado, especialmente si están en la primera mitad del embarazo. En más del 90 por ciento de los casos, la placenta previa diagnosticada en el segundo trimestre se corrige por sí sola hacia el final del embarazo.
¿Cómo se trata la placenta previa?
El tratamiento de la placenta previa depende de la etapa del embarazo en la que se produce, la gravedad de las hemorragias y el estado de la madre y el bebé. El objetivo, siempre que sea posible, es prolongar el embarazo para que el bebé nazca en término o cerca de la fecha estimada. La cesárea se recomienda a prácticamente todas las mujeres con placenta previa ya que, por lo general, permite evitar las hemorragias severas.
Cuando la mujer tiene hemorragias fuertes debido a placenta previa después de aproximadamente 34 semanas de embarazo, el médico puede recomendarle una cesárea inmediata. Por lo general, los bebés nacidos en esta etapa del embarazo no tienen problemas aunque algunos pueden experimentar problemas de salud relacionados con el nacimiento prematuro durante las primeras semanas de vida.
Por lo general, las mujeres que tienen hemorragias como consecuencia de placenta previa antes de las 34 semanas de embarazo aproximadamente son hospitalizadas para poder someterse a un seguimiento estricto. Si las pruebas indican que la madre y el bebé están bien, el médico intentará prolongar el embarazo. En algunos casos, cuando la hemorragia es muy fuerte, es posible que se trate a la madre con transfusiones de sangre y con corticosteroides si todo parece indicar que va a dar a luz antes de las 34 semanas de embarazo.
Algunas mujeres pueden regresar a su casa en cuanto cesa la hemorragia pero otras deben permanecer hospitalizadas hasta el momento del parto. A las 36 ó 37 semanas, si la mujer aún no ha dado a luz, es posible que el médico le recomiende realizarse una prueba del líquido amniótico (amniocentesis) para comprobar si los pulmones del bebé están maduros. Si es así, el médico probablemente le recomendará una cesárea para evitar los riesgos asociados con cualquier episodio de hemorragia futuro.
En cualquier etapa del embarazo, puede ser necesario realizar una cesárea inmediatamente si la madre tiene hemorragias demasiado fuertes o si la madre o el bebé experimentan dificultades.
¿Cuáles son las causas de la placenta previa?
Aún se desconocen las causas de la placenta previa pero hay ciertos factores que pueden aumentar el riesgo en la mujer:
- Fumar
- Consumir cocaína
- Tener más de 35 años de edad
- Segundo embarazo o embarazo posterior
- Cirugía uterina previa, incluyendo cesárea, dilatación y curetaje (el raspado del revestimiento del útero), que suele realizarse después de un aborto espontáneo o durante un aborto
- Estar embarazada de mellizos, trillizos o más bebés
¿Cuál es el riesgo de que la placenta previa se repita en un embarazo futuro?
Las mujeres que han tenido placenta previa en un embarazo anterior tienen una probabilidad del dos al tres por ciento de recurrencia.
¿Se puede reducir el riesgo de placenta previa?
No hay manera de prevenir la placenta previa. No obstante, la mujer puede reducir su riesgo si se abstiene de fumar y de consumir cocaína. También puede reducir su riesgo en embarazos futuros absteniéndose de someterse a una cesárea electiva (es decir, por conveniencia) a menos que exista una razón médica.
Llame a su médico de inmediato si experimenta sangrado vaginal en cualquier momento del embarazo. Si la hemorragia es severa, vaya al hospital de inmediato. Si usted sabe que tiene placenta previa y que tendrá un parto por cesárea, infórmese sobre el procedimiento y prepárese para el parto.