Qué debe saber:
En un embarazo molar, la placenta crece de forma anormal durante los primeros meses y se convierte en una masa de quistes (llamada mole hidatidiforme). El bebé (embrión) no se forma en absoluto o se forma mal y no puede sobrevivir. Un embarazo molar es un peligro para la mujer embarazada, porque puede resultar en una hemorragia.
Aproximadamente 1 de cada 1,500 embarazos es molar. Las mujeres de más de 40 años o que han tenido dos o más abortos espontáneos tienen un riesgo mayor de tener un embarazo molar.
Un ultrasonido puede diagnosticar un embarazo molar. Luego a la mujer se le hace cirugía para remover el tejido molar del útero. En algunos casos, el tejido molar puede convertirse en coriocarcinoma, una forma rara de cáncer. Afortunadamente, este cáncer tiene un alto índice de curación.
La mayoría de las mujeres con embarazos molares tiene luego embarazos sanos. El riesgo de recurrencia es de sólo uno al dos por ciento aproximadamente.
Qué puede hacer:
Llame a su proveedor de cuidado de salud de inmediato si tiene cualquiera de los siguientes síntomas, especialmente alrededor de la semana 10 de embarazo:
- Sangrado vaginal, que puede ser de color marrón oscuro
- Náuseas y vómitos graves
- Dolor abdominal
Después de un embarazo molar, asegúrese de tomarse el tiempo necesario para recuperarse físicamente y para lidiar con la pérdida de su embarazo.