La gripe o influenza (“flu”) es una enfermedad que se propaga con facilidad. Es causada por un virus. Por lo general se propaga durante los meses de invierno.
Cuando alguien enfermo con la influenza tose, estornuda o habla, los virus se diseminan por el aire. Usted puede contagiársela si inhala uno de los virus. También se la puede contagiar si toca algo (como la manija de una puerta o un teléfono) que tiene un virus de la influenza y luego se toca la nariz, los ojos o la boca.
En la mayoría de la gente, la influenza hace que uno se sienta mal. Pero para algunas personas, la influenza puede dar lugar a enfermedad grave y problemas de salud potencialmente mortales. Es realmente importante que los bebés y niños pequeños estén protegidos contra la influenza.
¿Cuáles son los síntomas de la influenza?
Los síntomas de la influenza incluyen:
- Fiebre
- Escalofríos
- Tos (no le dé jarabe para la tos ni remedios para resfriados sin receta a su bebé o niño pequeño. Según la
Academia Americana de Pediatría, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios graves y potencialmente mortales.)
- Dolor de garganta
- Congestión o goteo nasal
- Dolor muscular o dolor de cuerpo
- Dolor de cabeza
- Cansancio
- Vómitos y diarrea
La fiebre y la mayoría de los otros síntomas pueden durar una semana o más.
¿Necesita su hijo la vacuna contra la influenza o antigripal?
Sí. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que todas las personas mayores de 6 meses se den la vacuna contra la influenza todos los años. La vacuna contra la influenza 2011-2012 protege a su hijo contra la gripe de temporada y la H1N1 de 2009 (un tipo de influenza que se propagó por el mundo en el año 2009).
Es muy importante que los niños de menos de 5 años se vacunen porque corren mayor riesgo que los niños más grandes de sufrir problemas de salud causados por la gripe. Algunos niños de menos de 9 años necesitan dos dosis de la vacuna contra la influenza. Pregunte al profesional de la salud de su hijo si una dosis es suficiente.
La vacuna contra la influenza es segura para la mayoría de los niños. Pero consulte al profesional de la salud de su
hijo para asegurarse de que la vacuna sea segura si su hijo:
- Es alérgico a los huevos. La vacuna contra la influenza está elaborada con huevos.
- Tuvo la vacuna antigripal antes y manifestó una reacción seria a la vacuna.
- Tuvo el síndrome de Guillain-Barré después de darse la vacuna antigripal. Ésta es una enfermedad que puede causar parálisis (no puede moverse).
La gripe puede ser realmente peligrosa para niños con problemas crónicos de salud como asma, enfermedad del corazón, anemia drepanocítica, diabetes, cáncer y VIH. Si su hijo tiene esos problemas crónicos de salud u otros, y tiene más de 6 meses de edad, asegúrese de que se le dé la vacuna contra la influenza todos los años en el otoño. La temporada de la influenza dura de octubre a mayo.
Si usted cuida a un niño de menos de 5 años de edad, vacúnese contra la influenza Esto es realmente importante si cuida a un bebé de menos de 6 meses de edad. Los bebés de esa edad son demasiado pequeños para la vacuna contra la influenza Si usted se da la vacuna contra la influenza, puede ayudar a prevenir el contagio de la enfermedad.
¿Cómo se da la vacuna contra la influenza?
La vacuna antigripal se da de dos maneras:
- Inyección contra la influenza
- Rociador contra la influenza. Es un rociador nasal. Se puede aplicar el rociador nasal a los niños mayores
de 2 años a menos que tengan problemas de salud como asma o problemas de corazón y pulmones.
Si no está seguro qué vacuna es mejor para su hijo, pregunte al profesional de la salud o visite flu.gov.
¿Cómo se trata la influenza?
Si su hijo tiene síntomas de influenza, llame de inmediato a su profesional de la salud. Puede recomendarle un medicamento que mata las infecciones causadas por los virus.
Procure que su hijo descanse mucho y beba abundantes líquidos. Es posible que no tenga mucho apetito. Pruebe a darle pequeñas comidas para ayudar a que su cuerpo se recupere.
Si su hijo parece sentirse incómodo por la fiebre, pregunte al profesional de la salud si puede darle acetaminofeno (Tylenol) o ibuprofeno (Motrin o Advil) para bebés o niños. Nunca le dé aspirina a un niño con fiebre sin antes consultar al profesional de la salud. La aspirina puede causar un trastorno del hígado poco común pero potencialmente mortal llamado “síndrome de Reye” en niños con ciertas enfermedades, como resfriados, gripe y
varicela.
¿Cómo puede evitar la propagación de la influenza?
Si su hijo tiene influenza se la puede contagiar a otras personas. Tome las siguientes medidas para ayudar a
prevenir la transmisión de la enfermedad:
- No bese a su hijo en la boca ni cerca de la boca. ¡Pero puede abrazarlo!
- Enseñe a su hijo a toser o estornudar en un pañuelo o en su brazo. Tire el pañuelo desechable en la basura.
- Lávese las manos con agua y jabón antes y después de cuidar a su hijo. También puede usar desinfectantes de manos a base de alcohol.
- Use agua caliente y jabón o el lavavajillas para lavar los platos y utensilios de su hijo.
- No comparta los platos, vasos, utensilios o cepillo de dientes de su hijo.
- Limite el contacto de su hijo con otras personas.
¿Cuándo debe llamar al profesional de la salud de su hijo?
Comuníquese con el profesional de la salud de su hijo de inmediato si tiene algunas de estas señales:
- Respiración rápida o dificultades para respirar
- Color azulado de la piel
- No está bebiendo suficientes líquidos
- No se está despertando ni interactuando
- Está tan irritable que no quiere que lo tengan en brazos
- Síntomas de la gripe que mejoran pero regresan con fiebre y peor tos
- Fiebre con sarpullido
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