¿Ha tenido un nacimiento prematuro? Si es así y actualmente está embarazada o desea estarlo, existe un tratamiento nuevo que puede ayudar a prevenir otro nacimiento prematuro.
Las mujeres que ya han dado a luz a un bebé prematuro corren un riesgo mayor de tener otro parto temprano. En el 2003, dos estudios encontraron que una forma de la hormona progesterona (17P) redujo la tasa del nacimiento prematuro en algunas mujeres en este grupo.
Los estudios no han demostrado efectos secundarios serios para la madre o el bebé. Ninguno de los bebés cuyas madres recibieron el tratamiento con 17P tuvo defectos de nacimiento. Un estudio de seguimiento aún no se ha realizado.
El 17P se debe administrar solamente a las mujeres embarazadas que cumplen con el siguiente criterio:
- Han estado embarazada por lo menos una vez y con un solo bebé (no con mellizos/gemelos o más).
- Con ese bebé, el parto comenzó por sí mismo antes de completar las 37 semanas de embarazo. Los profesionales médicos no usaron medicamentos u otros métodos para empezar el parto.
- Están embarazadas de nuevo actualmente con un solo bebé.
No hay estudios que demuestren que el 17P prevenga el nacimiento prematuro en otras mujeres. Por ejemplo, el tratamiento no se ha probado en las mujeres que están embarazadas con mellizos/gemelos o más bebés o que tienen un cuello uterino corto. Los científicos continúan estudiando el 17P y el nacimiento prematuro.
El tratamiento con 17P
Las mujeres que están bajo el tratamiento con 17P reciben inyecciones semanalmente. Es preferible que la mujer comience a recibir las inyecciones entre las semanas 16 y 20 de embarazo. El 17P no está disponible en las farmacias. Los médicos u profesionales de salud deben ordenarlo a través de farmacias especiales.
Si usted ya ha tenido un bebé prematuro, pregúntele a su médico si el tratamiento con 17P es una buena opción para usted.
¿Pagará por el tratamiento mi seguro médico?
No todas las compañías privadas que ofrecen seguro médico ni los programas estatales de Medicaid pagan por el 17P. Averigüe con su compañía de seguro médico antes de empezar el tratamiento. Su médico también le puede ofrecer información.